El auge de las piezas de segunda mano

Desde hace años la venta de piezas de segunda mano para coches ha sufrido un gran incremento, se podría decir que desde que comenzó la crisis la venta de estas piezas se ha disparado. Quizás porque no todos podemos permitirnos comprar piezas nuevas para el coche, o porque no podemos llevar el coche al mecánico y acabamos arreglándolo nosotros mismos. Y es que desde que la crisis despuntó en España, el número de mecánicos ascendió considerablemente, eso sí, mecánicos sin título, sin experiencia y en ocasiones sin saber distinguir una bujía de un pistón, mecánicos de los de tutoriales en internet para saber cómo se abre el capó del coche.

Las piezas de segunda mano para coches son una muy buena alternativa cuando estamos escasos de fondos, cada vez son más los talleres mecánicos que las comercializan porque son piezas revisadas y garantizadas por profesionales. Estas piezas casi siempre provienen de desguaces que a su vez las sacan de coches siniestrados, coches muy viejos o averiados que ya están dados de baja. Por eso las piezas que se pueden recuperar de estos coches son revisadas y puestas a la venta en los desguaces y talleres mecánicos para reparar otros vehículos.

Las ventas en artículos de segunda mano están viviendo su época dorada, cada vez somos más los que nos descargamos aplicaciones para vender y comprar cosas de segunda mano, las tiendas de objetos de segunda mano cada vez son más grandes y más comunes en las grandes ciudades y en los pequeños pueblos. A todos nos interesa comprar más  barato un  producto que nuevo se nos sube un poco de precio. Y es que estamos hablando de grandes descuentos, si compramos piezas de desguace de segunda mano el precio puede ser de hasta un ochenta por ciento menos que el valor de la misma pieza nueva.

Si lo que vamos a comprar es un electrodoméstico o mueble de segunda mano, fácilmente nos podemos ahorrar entre un treinta y cinco y un cuarenta por ciento del precio de uno nuevo. Se pueden encontrar verdaderos chollos entre las estanterías de las tiendas de segunda mano y en las páginas web que se dedican a vender lo que nos sobra. Todo es un negocio muy rentable para todos, para el vendedor que saca un beneficio por algo que no usa, y para el comprador que obtiene lo que busca mas barato.