Trastornos del suelo pélvico y cómo manejarlos

Suelo Pélvico, nombre anatómico un tanto complicado pero realmente ¿Qué es? ¿A qué se debe tanta importancia y como me cuido de tantos problemas que trae el que se debilite?

Este conjunto de músculos y ligamentos no son más que estructuras de sostén y unión, es parte del conjunto de músculos profundos que dan la morfo fisiología del abdomen, el diafragma, etc…

La función destacada de este musculo es la retención del sistema pélvico y abdominal, es decir, retener en su sitio órganos como el aparato digestivo, reproductor y urinario.

También es el responsable de un reflejo utilizado para momentos que personalmente consideremos oportunos o no, es decir la continencia urinaria y anal, acción que nos permite retener o expulsar. Lo entrenamos desde que dejamos de usar pañales y se convirtió en un impulso natural.

Leído esto podemos imaginar un conjunto de fallos que ocurren al verse afectado este musculo:

La más destacada es la incontinencia urinaria, le siguen los prolapso que se basan en la caída de los órganos intraabdominales; dolor lumbar (de espalda) y disfunciones sexuales como incapacidad de sentir orgasmos o dolor.

La Disfunción del suelo pélvico es un tema serio y es por ello que consultorios como “Fisioterapia Eva Tello Cardaso” día a día se preocupan por dar a ofrecer consultas y conocimientos sobre el suelo pélvico.

Causas de su debilitamiento y ejercicios

El primer factor afectante es aquello que puede ser conocido como un “microparto” y esto porque el suelo pélvico lo toma de esta manera, la defecación con fuerza aplica tanta presión que supera la tensión del suelo pélvico, prevenir el estreñimiento con hidratación puede ayudar a evitar esto.

Como mujeres deben entender y estar al tanto de que el embarazo, parto, postparto y un poco más allá, son factores que en definitiva causan daño en el suelo pélvico, produce atrofia y en algunos casos resequedad vaginal.

Deportes de alto impacto físico y aquellos de contacto donde el movimiento supera la actividad de un ser humano “normal”, afecta al suelo pélvico ya que este se somete a condiciones que no se adaptan a su conocimiento anatómico.

La fortaleza de este musculo la hemos trabajado desde que dejamos los pañales pero no lo suficiente, un ejercicio fundamental es el de “Kegel” pudiendo realizarlo a cualquier hora y en cualquier momento.

Se basa en series y repeticiones de contracciones pélvicas, como si estuviéramos reteniendo ganas de orinar, esto poco a poco fortalece el suelo pélvico ayudando a que su desgaste sea menor y su deterioro no ocurra hasta la vejez.