Un basico que no podemos dejar de usar en verano

Cuando hablamos de descanso seguro que enseguida nos viene a la mente nuestra cama, es sin duda donde pasamos más horas y donde muchas veces menos invertimos. La cama es un indispensable para el descanso, más que la cama un buen colchón es él el que nos proporciona ese descanso que tanto necesitamos después de un día de trabajo, es quien vamos buscando cuando llegamos con el alma por el suelo debido l estrés de todo el día y resulta que es el que menos nos gastamos a la hora de comprarlo. Sé de primera mano de muchas personas que cuando llegan a la tienda le dicen al dependiente, ¡quiero un colchón, pero el más barato que tengas, no quiero gastar mucho en ello! El dependiente intenta explicarle que el colchón es muy importante y no se debe escatimar en su compra, hombre tampoco que nos engañen, pero probándolo sabremos si se trata del colchón que necesitamos. Pero claro estamos pensando en la tele esa que nos queremos comprar y nos gusta tanto, esa que vale más que el colchón así como el doble, y que veremos solo un rato porque el resto del tiempo estamos trabajando.

Es una realidad como la copa de un pino lo que estoy contando, seguro que más de uno ya os sentís identificados, y claro luego vienen las malas noches, esas en las que no podemos pegar ojo, esas en las que cuando nuestra mujer se mueve cae encima de nosotros, esas en las que nos clavamos algo y no sabemos que es, esas en las que nos duele hasta el alma. Y cuando amanece lo único que se nos ocurre es tirar ese maldito colchón que en poco tiempo está acabando con nuestra salud, y claro es aquí donde resuenan las palabras del dependiente de la tienda y de las que nos acordamos como si nos las estuviera diciendo en ese momento. Dicen que lo barato sale caro y en situaciones como esta es verdad, ya que debemos ir a por otro colchón que nos cuesta más caro y no solo eso sino que debemos también mirar los protectores colchon ya que nos han dicho que en verano se estropean mucho más con el calor. Y es aquí donde de verdad nos damos cuenta que con la salud no se juega y que hay cosas en las que se debe invertir más que en otras más que nada por nuestro bien.